Texto por Revista Obdulio:

Frano Giakoni es docente e investigador de la Universidad Andrés Bello, pero antes de serlo, trabajó, desde distintas miradas y sectores, en la gestión deportiva. Su experiencia teórica y práctica le permitió realizar instrumentos y definir ciertas prácticas con las que escribió el “Libro blanco de la gestión deportiva”, un libro que, en sus palabras, le permitirá a participantes de distintas organizaciones deportivas obtener herramientas para optimizar distintas labores de la gestión deportiva, un término que puede definirse de muchas maneras y, por tanto, a veces parece algo etéreo.

¿Qué significa una buena gestión deportiva?

Una definición de buena gestión deportiva se relaciona con alcanzar el objetivo que fue planteado al principio. Si tú, como persona u organización, planteas una meta -que puede ser, por ejemplo, captar una cierta cantidad de socios, realizar el campeonato nacional de alguna disciplina u otro evento, no necesariamente algo financiero- y la alcanzas o te acercas a ella, estás hablando de una buena gestión. Y puede ser una meta en algún ámbito interno, también: cualquier meta que tú te propongas al principio y la logres, o te acerques a lograrlo, es una buena gestión deportiva.

Entiendo que no es llegar y plantearse en un principio cualquier meta, pues también tienen que tener algún grado de realismo y hay algunas, como tener deportistas de élite, por ejemplo, que tienen pocas probabilidades de lograrse por condiciones circunstanciales, pero si tú te acercas a eso, ya estás hablando de una buena gestión deportiva.

¿Cuál -o cuáles- crees que son las principales falencias institucionales en cuanto a la gestión del deporte? 

Las falencias que encontré durante mi investigación fueron detectadas cuando me hice la pregunta de por qué estamos tan mal en términos de administración deportiva. Por qué, en deporte, no podemos ser Alemania, por ejemplo. Si bien hay muchas diferencias contextuales, un diagnóstico que pude hacer a través de un instrumento de evaluación a los presidentes y gestores deportivos de la quinta región como muestra del país, fue que hay falencias a nivel organizativo. Por ejemplo, en la planificación estratégica que debe tener toda institución, ya sea deportiva o no. Las instituciones, las organizaciones y las personas participantes a veces tienen problemas en la proposición de objetivos claros, metas a las cuales quieren llegar, o no tener bien definida una misión o una visión. Sin eso bien establecido, cualquier gasto de dinero o de recursos humanos no se aprovecha por completo porque, como no hay un objetivo claro, empiezan a trabajar por todos lados y no llegan a lo que realmente querían. Por eso es uno de los primeros capítulos del libro, donde trato de entregar todas las herramientas para poder solventar esas falencias de una manera clara y que se entienda como el punto inicial, el saber dónde estás parado y dónde quieres llegar.

En términos de políticas públicas, ¿cómo se evidencia y cómo podría solucionarse esto?

Lo que se está haciendo en términos de políticas públicas no está mal, pero falta. Por ejemplo, se están entregando capacitaciones gratis para el público en ciertas materias y se están haciendo otras acciones por parte del gobierno, pero que no están siendo 100% efectivas. Creo que hay que fortalecer parte de lo que hay, porque algunas de las cosas que se están haciendo no están mal enfocadas, pero hay otras iniciativas que tienen que ver con deporte o vida saludable que tienen errores garrafales y de base, como el programa Elige Vivir Sano.

Una falencia que he visto en algunas organizaciones es la formulación y elaboración de proyectos que pueden permitir la obtención de dineros del Instituto Nacional de Deporte o de la municipalidad. Es importante tener las herramientas para eso, para tratar de disminuir los problemas al momento de postular a un proyecto que puede ayudar a obtener dineros que permitan subsistir o mejorar algunos aspectos al interior de la organización. Hay asociaciones que mueren o desaparecen por no saber postular a proyectos y eso afecta tanto al club como a su territorio. En la infancia, por ejemplo, que desaparezca un club de barrio puede provocar que algunos niños o niñas dejen de practicar un deporte por la desaparición del espacio u organización detrás, y que incluso hasta se alejen del deporte. 

El escenario político es también importante. Creo, por ejemplo, que el deporte debería ser considerado dentro de la Constitución. Hoy no se le considera, solo está mencionado en un par de puntos muy pequeños, pero sí se debería establecer constitucionalmente. Como se trata constitucionalmente hoy, amarra de manos en muchos aspectos e impide tener el poder para tomar decisiones.

¿Con qué se va encontrar un lector cuando abra tu libro?

Con el primer libro de gestión deportiva realizado y pensado para la realidad de Chile. Se acostumbra mucho el uso de textos de este tipo realizados en otros países, pero cada texto tiene las características del país de donde se genera. Por ejemplo, España. Hay muchos libros de este tema que son españoles en los que se habla de ese país y que, por tanto, no se ajustan completamente a la realidad chilena. Este libro está hecho con las falencias que logré detectar en Chile y algunos consejos para poder llegar a soluciones prácticas. De alguna manera, está hecho 100% a la talla de lo que está pasando en Chile.

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